Una busqueda ideal para tus Tareas de Derecho


subir imagenes

martes, 16 de junio de 2009

Maja Zawierzeniec*






























































*Fiel colaboradora de Cultura de VeracruZ, Se doctoró a los 27 años por la Universidad de Varsovia, siendo su especialidad la literatura mexicana feminina contemporánea. Pionera en clases abiertas de cultura y literatura mexicanas en la Universidad de Varsovia (cursos en el sistema de e-learning en el Centro de la Educación Multimedia de la Universidad de Varsovia). Ha participado en varias iniciativas relacionadas con la promoción de México en Polonia nos saluda con nostalgia desde Polonia, y comenta que allá hay movimiento en parques y bares hasta las 6: pm ya que pasando las 7 de la noche la gente se guarda en sus casas, sólo pubs (videobares) abiertos hasta amanecer pero con alto riesgo de salir apaleado, o asaltado, debido al indice de bandas y drogadictos que abundan en las grandes ciudades, Saludos Maja, y te esperamos pronto por aquí para pasear de noche e ir a Barlovento, o alguna disco sin ningún problema. Saludos de tus amigos Alberto Hernández y Raúl.












El consumo de la cerveza corona en Europa es evidente, ¡Salu






















Uno de sus sitios es: http://encuentromexjoven.blogspot.com/ y
http://mayaenlaplaya.blogspot.com/

lunes, 15 de junio de 2009

Noble Proyecto: Cultura de VeracruZ


















José Luis Velarde*



En el mundo de la cultura mexicana hay un cúmulo de revistas independientes que responden a la necesidad de publicar textos de mil hechuras distintas. Los autores repartidos en toda la extensión territorial; los de la capital y los de Tierra Adentro, como llamara el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, a todos los ubicados en provincia, escriben y demandan páginas donde la poesía, la narrativa y el ensayo los lleven hasta el público en un encuentro que siempre se supone jubiloso.

Sin embargo, la realidad ofrece penurias de todo tipo, las publicaciones no abundan y los lectores parecen cada vez más escasos. Podría decir un poco en broma y bastante en serio que un buen lector mexicano comienza a aproximarse a un ente utópico; un ser irreal que de vez en cuando se dirige a una librería para buscar un buen libro quizá imaginario.

Libros y revistas no abundan en estanterías donde los secretos del corazón, las crónicas de las estrellas, las fotografías de carnes esplendorosas y las historietas, menos llamativas, se codean con recetas de gastrónomos apoyados en programas televisivos, donde también se promueven lecturas que no incitan revolución alguna del pensamiento.

Es más fácil vender fórmulas que promueven la superación personal que un libro de poesía. Es más simple ofrecer manuales que prometen el aprendizaje de Windows Vista, en dos semanas que presentar un volumen de cuentos de un autor regional. Es notoria la franca superioridad de los textos que no buscan promover a las letras, pero puedo afirmar que las librerías, al menos las pocas existentes en mi entorno, ceden cada día más espacios a otras promociones comerciales y rentables.

En un rincón donde hace años aparecían los libros del Fondo de Cultura Económica ahora se yergue una máquina tragamonedas que vende refrescos helados a cambio de una buena cantidad de monedas, por aquí y por allá proliferan muebles bien diseñados que exhiben cigarrillos, calendarios, agendas, colecciones de estampas, billetes de lotería, juguetes de bajo precio y los antojitos menos nutritivos.

El papel y sus letras, más las malas que las buenas por azares de la educación (¿meros hábitos de consumo?); desaparecen en una estampida que levanta menos polvo cada día, porque los testigos hace tiempo que dejaron de notar las cada vez más aceleradas ausencias. Hojas de papel volando hacia ninguna parte como parodia del Son de la Negra donde lo que vuela son ojos tan ciegos como la ausencia. Ojos que no leen donde el viejo refrán augura corazones que no sienten.

Y quizá ahora mismo el lector me acuse de trastocar refranes a mi conveniencia, pero el dicho que todos conocemos más que referirse a la vista debió haberse relacionado desde siempre con la mirada interior engrandecida por la lectura. Sin ella, las palabras y sus significados dejan de alimentar el pensamiento. Bien sabemos que los ojos no siempre ofrecen la mejor interpretación del mundo que nos rodea.

Y al mencionar esta frase es inevitable recordar el cartel colgado por Gustavo Alatriste en cada una de sus salas cinematográficas construidas en México durante la década de los setenta. Si la memoria no me falla era inevitable leer en los vestíbulos La moral se encuentra en los ojos de cada espectador, sin dar crédito alguno a la frase beauty is in the eye of the beholder, (la belleza se encuentra en la mirada del espectador), aparecida en un capítulo de la Dimensión Desconocida de 1965, donde tampoco se daba crédito a la sabiduría popular ni a Antoine de Saint-Exupéry quien ya había hablado de que lo esencial es invisible para los ojos y de que sólo puede verse con los ojos de la imaginación.

Y al reflexionar sobre las posibilidades que ofrece este alimento espiritual resulta evidente recalcar cómo la lectura languidece en nuestro país que no es el “país de lectores” anunciado por la publicidad como buen deseo oficialista y meta distante como un sueño. En paisaje tan nebuloso cobran mayor atractivo los afanes de los editores independientes que aquí y allá; tierra adentro o tierra afuera; centro absolutista o centro abierto.

Publican uno, o muchos números, en trayectorias sujetas a ventas heroicas, suscripciones pírricas, o becas institucionales que dan más alimento espiritual que ganancias monetarias. Cuando fui editor llegué a escuchar frases que dejaban entrever significados que entonces no advertía con claridad, pero que me llenaban de tristeza, alguna vez creí escuchar Te compro un ejemplar o una suscripción, pero no vuelvas a llamarme.

Quizá era sólo mi pésimo desempeño como vendedor lo que propició tantos golpes a mi entusiasmo entonces juvenil, pero si A Quien Corresponda, mi propia publicación, dejó de aparecer en el 2003, aún existen revisteros como acostumbran llamarse los héroes que ofrecen ejemplares literarios en una tierra que cada vez les resulta más ignota. Sobreviven y se empeñan en publicar sus revistas como si provinieran de una tierra extraña donde las bibliotecas y las librerías fueran tan abundantes como los buenos lectores.

Hace poco Raúl Hernández Viveros me hizo llegar diversos ejemplares de Cultura de VeracruZ, donde descubrí parte de la nueva época iniciada en el 2004 con la terquedad que afecta a los editores y la calidad que acompaña proyectos que debieran tener mayor respaldo del sector oficial o de la iniciativa privada.

Tengo ahora textos que hablan de la literatura sonorense, descubro poetas de las Islas Canarias y otros radicados en Andalucía, hay autores de andanzas probadas como Marco Tulio Aguilera Garramuño y Arturo Trejo Villafuerte, entre tantos otros colaboradores que sería largo referir. Cerca de ellos Irving Ramírez comparte mi pesimismo cuando habla de revistas y suplementos culturales, pero conforme tomo y reviso ejemplares de Cultura de VeracruZ, el viejo entusiasmo me lleva hasta los libros presentados por este sello editorial y es entonces cuando pronuncio un llamado a los lectores.

Por favor asómense a los blogs (http://cultuver.blogspot.com/ http://nuevaepoca.blogspot.com/), que mantiene Raúl Hernández Viveros, baluarte de este proyecto literario y dense tiempo para descubrir que en México el mundo de las publicaciones mantiene sus anhelos y trabaja para difundir cultura. Es tiempo de comprar suscripciones y solicitar el catálogo de los libros publicados hasta ahora. Y, si usted escribe, mande sus textos a Cultura de VeracruZ (Altamirano 35, altos, Xalapa, Veracruz, C.P. 91000), publicación que ofrece sus páginas a todos los jóvenes escritores de habla hispana que deseen formar parte de un proyecto que por sus hechuras y proyectos merece continuar. No dejen de visitar el sitio web de Literatura Virtual: http://www.angelfire.com/va3/literatura/.


*Escritor mexicano, 1956, que ha desarrollado su labor en diversos géneros literarios ganando varios premios. Entre 1985 y 2003 fue codirector de la revista literaria A Quien Corresponda, ganadora de 5 premios por la mejor publicación independiente en México (Premio Nacional Tierra Adentro 92-93 y 93-94 - Premio Nacional Edmundo Valadés 96-97, 98-99 y 99-2000). Además es miembro de la Asociación Mexicana de Ciencia Ficción y Fantasía y pertenece al directorio de las revistas tamaulipecas Mar Abierta y Umbrales.

Formó parte del comité organizador de seis ediciones del Festival Letras en el Borde en coordinación con el Ayuntamiento de Nuevo Laredo, Texas A&M Internacional University, el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, y otras instituciones desde 1998 hasta 2003. En el pasado diversificó su labor a otros campos como la enseñanza o el mundo radiofónico. Fue director de operaciones del Sistema Estatal Radio Tamaulipas y Director de Radio Universidad Autónoma de Tamaulipas.


lunes, 4 de mayo de 2009

La influencia mexicana

Por Alberto Hernández Vásquez*


Alumno del Cesver


En el libro La conquista biológica, de Noble David Cook, traducción de María Asunción Gómez, Siglo XXI, 2004, se mencionaron las primeras epidemias americanas. La de viruela de 1518-1528, la de plaga pulmonar, gripe: dolor de costado, 1530-1531, y la de sarampión de 1532-1533. Millones de antiguos mexicanos fallecieron por estas epidemias y hambruna. Los investigadores Angélica Mandujano Sánchez, Luis Camarillo Solache y Mario A. Mandujano, de varias universidades, realizaron estudios sobre las epidemias en el México antiguo, algunos aspectos biológicos y sociales. A partir del planteamiento de: “consultar el pasado de la medicina, ¿qué deseamos saber? La historia médica estudia la salud y la enfermedad a través de las épocas, así como la actividad y las relaciones humanas que tendieron a promover la salud, a prevenir la enfermedad y curar al enfermo. La enfermedad y las prácticas médicas son parte de la cultura y de la civilización.

El historiador médico que consulta el pasado desea conocer las condiciones de salud de una sociedad dada, en un tiempo específico. ¿Había muchas enfermedades?, ¿qué enfermedades prevalecían?, ¿la gente moría joven o muchos llegaban a edad avanzada?”.

Para Fray Toribio Motolinia, “Hirió Dios y castigó esta tierra”, con las siguientes plagas: viruelas, sarampión, hambre, esclavitud, tributos, explotación de minas de oro y plata, la edificación de la ciudad de México, y las ambiciones de los conquistadores. La reducción demográfica de los imperios indígenas representó el genocidio y el holocausto, con los cual se despojó de su memoria histórica y su valor humano a nuestros antepasados.

Se reconoció el brote de la influenza porcina en México. Al mismo tiempo, con motivo de la crisis económica mundial, se celebró el pasado 2 de abril, la reunión del grupo de G7 integrado por EU, R. Unido, Canadá, Alemania, Italia y Japón, se dieron 2 conclusiones fundamentales: La economía mundial necesitaba un cambio. El FMI destinaría 500,000 millones de dólares para ayudar a las economías emergentes, por lo cual se abrió un crédito para México de cerca de 50 mil millones de dólares. Después, Obama hizo una escala técnica en México, el 16 y 17 de abril.

En forma misteriosa, el 23 de abril convocaron a una reunión de emergencia, y el Secretario de Salud José Ángel Córdoba Villalobos aceptó en cadena nacional la aparición del virus de la influenza, y las medidas inmediatas como la suspensión de las clases a todos los niveles en el DF y el estado de México. El 27 de abril la empresa farmacéutica Sanofi Aventis anunció que inyectara 100 millones de euros en una nueva planta de vacunas y donaría 236,000 dosis a México, como apoyo al control de la enfermedad. La industria farmacéutica a nivel mundial tenía problemas financieros por la baja en la venta de medicamentos, igualmente sucedió con las fábricas de automóviles.

En vez de convocar a los investigadores para aclarar la situación se provocó la desinformación total, con el empleo de la retórica sobre los datos y hechos. Aunque aparecieron brotes en muchas regiones del mundo, en México causa estragos por la pobreza y miseria en que sobreviven 60 millones de compatriotas. La aprobación del más grande endeudamiento de México, hace días fue borrado de cualquier comentario, tampoco de los altos niveles de corrupción, trafico de influencias y la fragilidad de un sistema inmerso en la incertidumbre y deterioro nacional.

miércoles, 29 de abril de 2009

Pandemia divina

Bernardo Barranco V.

El temor a los efectos devastadores de epidemias ha estado presente a lo largo de toda la historia de la humanidad. Desde tiempos inmemoriales hemos sido azotados por epidemias que causaron catástrofes demográficas; desde la prehistoria han abundado explicaciones extravagantes, llenas de mitos, sólo hacia mediados del siglo XIX comenzó a aclararse la etiología de las enfermedades infecciosas, es decir, el conocimiento del papel patogénico de los microorganismos, y el descubrimiento de la coevolución del ser humano con los agentes patógenos.

La información sobre las epidemias en el mundo antiguo y en la Edad Media es poco clara, tanto en lo referente a la población de las áreas afectadas por las plagas, como respecto al número de víctimas. Ya el Libro de los Reyes de la Biblia alude a una catástrofe que se suscitó entre las tropas asirias que sitiaban a Jerusalén, en el siglo VIII aC; sin embargo, la gran pandemia del mundo occidental se desata durante el siglo XIV, cuando Europa se vio azotada por pestes y hambrunas. Falleció entre un tercio y la mitad de la población europea a causa de la peste negra, llamada así por las manchas oscuras que anunciaban su presencia. Ahora sabemos que la enfermedad era peste bubónica. Para la población eran signos de muerte, de rebeliones populares y de castigos por pecados cometidos, personales y colectivos, lo cual se traducía en pesimismo y desesperanza.

Las dimensiones de la catástrofe crearon la convicción de que la peste era un castigo divino por los pecados de la humanidad. Unos perdieron la fe, otros se entregaron a fanatismos y excesos religiosos. Muchos se unieron a los flagelantes, que creían purgar sus pecados y escapar al castigo del juicio final, golpeándose con látigos.

En el campo cultural se impuso una fascinación morbosa y grotesca por la muerte; abundaban los malos augurios, las profecías catastrofistas y predicciones apocalípticas. El historiador medievalista Georges Duby nos narra en su libro Año 1000 cómo el arte y la literatura se impregnan de lo macabro, así como la multiplicación de las imágenes trágicas de la confrontación con la agonía y danzas de la muerte.

La crisis de influenza en México ha estimulado ansiedades de miles de personas. Ya antes habían sido rehenes de las noticias cotidianas que dan cuenta de la violencia de la guerra contra el narcotráfico, la crisis económica y la inseguridad cotidiana que padecemos cotidianamente los ciudadanos.

Desde el pasado viernes 24 de abril, la ciudad de México ya no es la misma. Una de las más grandes megametrópolis del mundo, tan habituada a la vida agitada, llena de tráfico, de contrastes sociales, de inseguridad y personas apresuradas, parecía sobrevivir a todo; hasta el tedio político de dirigentes profesionalizados en pugnar y atacarse en rituales endogámicos. Sin embargo, el anuncio de la potencial amenaza pandémica del virus influenza porcina ha venido a cambiar el rostro y ánimo de una ciudad que históricamente había soportado hasta terribles desastres naturales como los terremotos.

Como consecuencia del miedo y angustia al contagio, surgieron imágenes inéditas en nuestra ciudad: tapabocas, calles y avenidas desiertas, teatros, cines y estadios vacíos, restaurantes sin servicio, hospitales llenos; habitantes de miradas fijas, rostros preocupados y una serena intranquilidad.

Empero, hay otro tipo de epidemias estampadas por la estupidez, la ignorancia e intolerancia. Han empezado a circular, en algunos grupos cristianos y católicos, interpretaciones que reciclan viejas nociones del castigo divino; sustentan que se ha despertado la ira de Dios como guía de razonamiento en torno a la acechante atmósfera endémica que nos ha invadido.

Según ellos, vivimos una punición aterradora, fruto de los excesos y colosales pecados cometidos por el conjunto de la sociedad. En blogs se pueden apreciar elucidaciones sobre la preocupante situación actual; se evocan pasajes de la Biblia, como el libro de Apocalipsis, donde Juan narra visiones de jinetes apocalípticos que traen muerte, hambruna, destrucción y plagas.

Me llamó la atención la pequeña procesión que se realizó el domingo pasado en la catedral metropolitana, que después de tres siglos se saque a las calles al Cristo de la Salud, protector de pestes y desastres naturales.

Grupos de la llamada derecha confesional señalan coincidencias, justo a dos años de que la Asamblea Legislativa del Distrito Federal aprobó la interrupción del embarazo, causando según ellos, más de 22 mil abortos, dicha concomitancia puede interpretarse como una señal del desagrado de Dios al atrevido atentado de los legisladores de esta ciudad para quebrantar la vida sagrada de inocentes.

Fundamentalismos, salvacionismos, maniqueísmos e intransigencias pueden resurgir, aprovecharse del actual clima de incertidumbre para persuadir y predicar que estamos sometidos a la anarquía del mal, ya que las costumbres y los hábitos morales se han relajado, y además porque se han desafiado las leyes de la naturaleza e incumplido los códigos de Dios. Hay que estar atentos con evangélicos neoapocalíticos y con el ayatolismo católico que ventajosamente quieran sacar raja de la emergencia actual, pretendiendo colonizar ansiedades sociales.

A los gravísimos problemas que enfrentamos no incrementemos el contagio del oscurantismo fanático, aquel impregnado por los pesimismos, la amargura y el reproche de que todo lo actual está mal por principio. Ya no estamos en la Edad Media, cuando, además de las pandemias, se propagaban los virus de las supersticiones, los malos augurios y los sentimientos de culpa. Grandes males aquejan nuestra nación como para sumarle las patologías religiosas de aquellos que invocan la ira de Dios.

martes, 28 de abril de 2009

México silenció el brote desde marzo


La Unión Europea (UE) expresó ayer su malestar por la escasa información que facilita México, principal foco de la epidemia de gripe porcina. Esto dificulta la labor del Centro Europeo de Prevención de Enfermedades para adoptar con rapidez una estrategia efectiva de contención de esta nueva gripe, cuyo agente infeccioso combina genes de un virus que infecta a los seres humanos con dos de los cerdos y uno de las aves. La Comisión Europea desaconsejó a los ciudadanos viajar a las zonas más afectadas de México y de EEUU, pero subrayó que el consumo de carne de cerdo no plantea ningún riesgo para la salud de las personas.
"Nos llega muy poca información de México", lamentaron los responsables de Sanidad del Ejecutivo comunitario. "No sabemos qué estuvo ocurriendo en México durante el mes de marzo para que de repente aparezca un número tan elevado de casos", añadieron las mismas fuentes. La primera notificación a la UE de que se estaba produciendo un brote de una nueva y mortal modalidad de gripe en México se produjo el pasado jueves por la noche, precisó la Comisión Europea.

La Primera Guerra Mundia Gripe Española

La I Guerra Mundial terminó en 1918 con nueve millones de muertos. La gripe española de ese mismo año acabó con la vida de 40 millones de personas. Fue la peor de las tres epidemias mundiales de gripe del siglo XX (1918, 1957 y 1968), y de hecho la peor pandemia de cualquier tipo registrada en la historia. El virus que la causó no venía de los cerdos, sino de las aves, pero era un H1N1, como el actual. El H1N1 era un virus aviar hasta 1918, y fue la gripe española quien lo convirtió en una cepa humana típica.

Aquel virus mataba todos los ratones del laboratorio en una semana escasa. Los países implicados en la Gran Guerra no informaban sobre la epidemia para no desmoralizar a las tropas, de modo que las únicas noticias venían en la prensa española. La gripe española debe su nombre, por tanto, a la censura de tiempos de guerra, y no a su origen, ya que el primer caso se registró en Camp Funston (Kansas) el 4 de marzo de 1918. Por entonces el virus sólo causaba una dolencia respiratoria leve, aunque muy contagiosa, como cualquier gripe. En abril ya se había propagado por toda Norteamérica, y también saltado a Europa con las tropas americanas.

El primer caso de la segunda oleada mortal se registró el 22 de agosto en el puerto francés de Brest, una de las principales entradas de los soldados norteamericanos. Era el mismo virus, porque los afectados por la primera oleada estaban inmunizados frente a la segunda. En algún momento del verano, sin embargo, se había convertido en un agente mortal. Causaba neumonía con rapidez, y a menudo la muerte dos días después de los primeros síntomas.

En Camp Devens, Massachusetts, seis días después de comunicarse el primer caso ya había 6.674 contagiados. Los brotes se extendieron a casi todas las partes habitadas del mundo, empezando por los puertos y propagándose por las carreteras principales. Sólo en India hubo 12 millones de muertos.

Fue la llegada del virus a los lugares más recónditos la que permitió reconstruirlo hace cuatro años. Johan Hultin, un médico retirado, y los científicos militares al mando del genetista Jefferey Taubenberger, lograron rescatar los genes del virus de los pulmones de una de sus víctimas, una "mujer gorda" que había muerto en 1918 en un poblado esquimal de Alaska, donde el frío había preservado el material particularmente bien.

Se supo así que el virus de 1918 no tenía ningún gen de tipo humano: era un virus de la gripe aviar, sin mezclas. Tenía, eso sí, 25 mutaciones que lo distinguían de un virus de la gripe aviar típico, y entre ellas debían estar las que le permitieron adaptarse al ser humano. Se supo así que el virus de la gripe española se multiplica 50 veces más que la gripe común tras un día de infección, y 39.000 veces más tras cuatro días. Mata a todos los ratones de laboratorio en menos de una semana.

Los grupos de Terrence Tumpey, de los CDC de Atlanta (los principales laboratorios norteamericanos para el control de epidemias) y Adolfo García-Sastre, del Mount Sinai de Nueva York, se preguntaron luego qué mutaciones del virus de la gripe española podían eliminar su capacidad para transmitirse entre personas. Y el resultado es que bastaban dos mutaciones en su hemaglutinina (la H de H1N1); esas mismas mutaciones puestas del revés bastarían para conferir a un virus aviar una alta capacidad de transmisión entre humanos.

La hemaglutinina es el componente de la superficie del virus que reconoce a las células de su huésped. Es el principal determinante de la especificidad del virus (la especie o lista de especies a las que puede infectar). Lo importante no son tanto los números adosados a la H (H5, H1...), sino los detalles de su secuencia, el orden exacto de sus aminoácidos.

Las dos mutaciones clave afectan críticamente a la interacción de la H con sus receptores en las células animales, que pueden ser de dos tipos: alfa-2,3 o alfa-2,6. Los virus de la gripe aviar se unen preferentemente al receptor alfa-2,3, que se encuentra a altas concentraciones en las células del intestino de las aves acuáticas y costeras. Sin embargo, los virus humanos se unen más eficazmente a los alfa-2,6, que se encuentran en el sistema respiratorio de las personas.

Descarga Libros de Derecho Cortesía del Staff