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miércoles, 3 de marzo de 2010

Los principales fundamentos de las garantías individuales

En el desarrollo del derecho mexicano el principio de la presunción de inocencia únicamente ha sido reconocido expresamente por el Decreto Constitucional para la Libertad de la América Mexicana. sancionado en Apatzingán el 22 de octubre de 1814. al estab!ecer, en su artícu lo 30. que todo ciudadano se reputaba inocente, en tanto no fuera declarado culpable. Esta disposición constitucional establece diversas prohibiciones. las cuales representan otras tantas garantías otorgadas a toda persona que por imputársele la comisión de un delito. se encuentra sujeta a proceso penal.
Es con miras a que cualquier persona, presuntamente responsable de la comisión de un delito. sea juzgada en un plazo razonable. una sola vez y de manera definitiva. estableciéndose su situa- cióníuridica mediante un fallo definitivo. sea iste absolutorio o condenatorio. que la primera frase del precepto que comentamos prohibe, en primer lugar, que un juicio criminal tenga más de tres instancias procesales. Dicho en otros terminos. en ningún juicio en materia penal pueden llegar a dictarse más de tres decisiones o sentencias judiciales s.obre un mismo caso. lo cual se traduce en la obligatoria definitividad de la resolución dictada en tercera instancia. misma que. en tanto que sentencia ejecutoria. no será susceptible de revisión o impugnación mediante una cuarta ins- tancia. En segundo lugar. y con el mismo propósito antes señalado. la frase siguiente de la norma constitucional que nos ocupa prohibe el que alguna persona pueda ser juzgada dos veces por un mismo delito. Esta prohibición, que representa la consagración constitucional del principio non bis in idem. sólo opera en el supuesto de que la per sona haya sido juzgada y condenada o absuelta mediante sentencia firme e irrevocable. o. dicho de otra manera. por resolución contra la cual no procede ningiin otro recurso legal.
El art. 23 artículo pertenece al grupo de las garantías de seguridad jurídica que prevé la constitución política de México, dicho grupo comprende los artículos 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20, 21, 22 y 23, y este ultimo prevé tres garantías de seguridad jurídica, la primera es la que nos dice que, ningún juicio criminal deberá tener más de tres instancias. Para entender esto es necesario saber que es una instancia., la cual se define como "el conjunto de actos procesales, que se inicia en el momento en que la acción se ejerce y que concluye cuando el órgano jurisdiccional pronuncia la resolución que decide la cuestión planteada en la litis del actor y el demandado".
Para poder entender lo esta primera garantía la podemos ilustrarlo mediante un ejemplo, de esta forma tenemos que un juicio termina con la sentencia del juez, y cuando esta es impugnable mediante algún recurso ordinario el cual usualmente es la apelación, se abre un nuevo procedimiento, es decir, una nueva instancia. Para poder considerarla una segunda instancia, esta debe tener los mismos elementos subjetivos y objetivos de la instancia que dicto la sentencia impugnada, es decir, no se trata de un juicio nuevo, sino fases de un solo proceso. Los elementos a que nos referimos son el actor, el demandado y la solución de la litis planteada originalmente.
Dicho lo anterior podemos decir que el juicio de amparo no es la tercera instancia, ya que no tiene los mismos elementos subjetivos y objetivos; dicho de otra forma, estamos ante un juicio nuevo, distinto y autónomo de la litis original.
En la actualidad no hay una tercera instancia, pero antes de la reforma del artículo 104 constitucional fracción primera en el año 1934, se establecía el recurso de súplica lo cual originaba que las sentencias recaídas en segunda instancia eran suplicables, los cual originaba una tercera instancia, pues había identidad de elementos subjetivos y objetivos, salvo el órgano jurisdiccional.
La segunda garantía de seguridad jurídica que establece este artículo 23 es la que nadie puede ser juzgado dos veces por el mismo delito. Por juzgado se entiende a un individuo que ha sido condenado o absuelto por una sentencia firme e irrevocable, por lo tanto no procede legalmente ningún recurso.Esta garantía se refiere a que un individuo no puede ser nuevamente enjuiciado por el delito que haya motivado el acto jurisdiccional ejecutorio definitivo. Un punto importante a señalar, es que esta garantía no opera cuando un juez que es incompetente por razón de fuero haya dictado una ejecutoria; pues si dicha garantía operara en este supuesto, opondría un obstáculo al juez competente para conocer del asunto.
La tercera garantía prevista en el artículo 23, es la que prohibe la práctica de absolver instancia; esta consiste en que un proceso penal determinado no concluye con una sentencia absolutoria o condenatoria, sino que queda en suspenso mientras no aparezcan nuevos elementos para continuarlo. De esta forma lo que se busca es que toda autoridad judicial que conozca de un proceso penal tiene la obligación pronunciar una sentencia condenatoria o absolutoria, esta debe pronunciarse dentro de los términos establecidos en la fracción 8 del articulo 20 constitucional. La excepción a que se dicte una sentencia condenatoria o absolutoria, es cuando el reo muere durante el juicio o que el ministerio público se desista de la acción penal, en estos casos el proceso se sobresee.
Este artículo no es algo complicado de entender, pero hay que razonarlo pues nos se trata solo de leerlo sin saber que es lo que realmente nos quiere decir, saludos.

viernes, 4 de diciembre de 2009

La maestra Ida Rodríguez Prampolini,recibe con preocupación la medalla Adolfo Ruiz Cortines.





A la memoria de Ernestina Ascencio la medalla Adolfo Ruiz Cortines En voz de su hijo, la maestra Ida Rodríguez Prampolini, criticó la destrucción de la educación en México y la inexistencia de la educación artística * El país no es más que una caricatura de EU. La Doctora en Letras, Ida Rodríguez Prampolini, galardonada con la Medalla “Adolfo Ruiz Cortines”, dijo que “México se encuentra en la bancarrota no solamente artística sino moral”. “Si la educación en general está destruida en nuestro país, la educación artística no existe ya”, expresó a través de su hijo Ferruccio Asta Rodríguez, quien leyó el discurso que su madre preparó para la ocasión. “Los jóvenes con inquietudes, talento y deseos de crear están frustrados y buscan becas para estudiar arte en diversos países del extranjero, pero es un porcentaje muy pequeño el que lo logra”, lamentó la también ganadora del Premio Universidad Nacional en 1991.
En su discurso, apuntó que México se convierte en una caricatura de Estados Unidos, “que cada vez nos conquista más con su american way of life, con sus costumbres y modos de vida”. Como ejemplo puso el caso del puerto de Veracruz, dónde el Centro Histórico está olvidado, destruido y despreciado por los mismos veracruzanos, mientras la parte nueva de la conurbación es una calca de cualquier pueblo norteamericano.
“La mayor parte de los veracruzanos permite que se pongan monumentos horribles en las calles como el de los Valores o el Ángel de Sebastián… el llamado Veracruz
viejo o Centro Histórico está olvidado, destruido y despreciado”.

“Nuestra ciudad está considerada una de las más feas del país”, atajó la investigadora del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM, quien se disculpó de no estar presente en la sesión solemne, por cuestiones de salud.
En el documento enviado expuso que son los jóvenes los que tienen la palabra y la acción, para exigir educación artística “sólo con ella podrían hacer y gozar de la belleza. Apreciar lo bello depende de la sensibilidad y de la educación”.

“Seguimos añorando los mismos principios de la Revolución Francesa, y de todas las luchas sociales para alcanzar la igualdad, la fraternidad y la libertad”.

Parafraseando a los jóvenes de Woodstock “otro mundo es posible”, Rodríguez Prampolini dijo que “otro mundo mejor es posible, ojalá los jóvenes lo logren porque
nosotros les hemos fallado”. La doctora en Letras, Ida Rodríguez Prampolini, fue galardonada con la Medalla “Adolfo Ruiz Cortines” por el Congreso del Estado, entregado por el gobernador Fidel Herrera Beltrán. El premio lo dedicó a las mujeres de los pueblos indios de Veracruz y en memoria de doña Ernestina Ascensio, mujer asesinada en la sierra de Zongolica.

martes, 16 de junio de 2009

Maja Zawierzeniec*






























































*Fiel colaboradora de Cultura de VeracruZ, Se doctoró a los 27 años por la Universidad de Varsovia, siendo su especialidad la literatura mexicana feminina contemporánea. Pionera en clases abiertas de cultura y literatura mexicanas en la Universidad de Varsovia (cursos en el sistema de e-learning en el Centro de la Educación Multimedia de la Universidad de Varsovia). Ha participado en varias iniciativas relacionadas con la promoción de México en Polonia nos saluda con nostalgia desde Polonia, y comenta que allá hay movimiento en parques y bares hasta las 6: pm ya que pasando las 7 de la noche la gente se guarda en sus casas, sólo pubs (videobares) abiertos hasta amanecer pero con alto riesgo de salir apaleado, o asaltado, debido al indice de bandas y drogadictos que abundan en las grandes ciudades, Saludos Maja, y te esperamos pronto por aquí para pasear de noche e ir a Barlovento, o alguna disco sin ningún problema. Saludos de tus amigos Alberto Hernández y Raúl.












El consumo de la cerveza corona en Europa es evidente, ¡Salu






















Uno de sus sitios es: http://encuentromexjoven.blogspot.com/ y
http://mayaenlaplaya.blogspot.com/

lunes, 15 de junio de 2009

Noble Proyecto: Cultura de VeracruZ


















José Luis Velarde*



En el mundo de la cultura mexicana hay un cúmulo de revistas independientes que responden a la necesidad de publicar textos de mil hechuras distintas. Los autores repartidos en toda la extensión territorial; los de la capital y los de Tierra Adentro, como llamara el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, a todos los ubicados en provincia, escriben y demandan páginas donde la poesía, la narrativa y el ensayo los lleven hasta el público en un encuentro que siempre se supone jubiloso.

Sin embargo, la realidad ofrece penurias de todo tipo, las publicaciones no abundan y los lectores parecen cada vez más escasos. Podría decir un poco en broma y bastante en serio que un buen lector mexicano comienza a aproximarse a un ente utópico; un ser irreal que de vez en cuando se dirige a una librería para buscar un buen libro quizá imaginario.

Libros y revistas no abundan en estanterías donde los secretos del corazón, las crónicas de las estrellas, las fotografías de carnes esplendorosas y las historietas, menos llamativas, se codean con recetas de gastrónomos apoyados en programas televisivos, donde también se promueven lecturas que no incitan revolución alguna del pensamiento.

Es más fácil vender fórmulas que promueven la superación personal que un libro de poesía. Es más simple ofrecer manuales que prometen el aprendizaje de Windows Vista, en dos semanas que presentar un volumen de cuentos de un autor regional. Es notoria la franca superioridad de los textos que no buscan promover a las letras, pero puedo afirmar que las librerías, al menos las pocas existentes en mi entorno, ceden cada día más espacios a otras promociones comerciales y rentables.

En un rincón donde hace años aparecían los libros del Fondo de Cultura Económica ahora se yergue una máquina tragamonedas que vende refrescos helados a cambio de una buena cantidad de monedas, por aquí y por allá proliferan muebles bien diseñados que exhiben cigarrillos, calendarios, agendas, colecciones de estampas, billetes de lotería, juguetes de bajo precio y los antojitos menos nutritivos.

El papel y sus letras, más las malas que las buenas por azares de la educación (¿meros hábitos de consumo?); desaparecen en una estampida que levanta menos polvo cada día, porque los testigos hace tiempo que dejaron de notar las cada vez más aceleradas ausencias. Hojas de papel volando hacia ninguna parte como parodia del Son de la Negra donde lo que vuela son ojos tan ciegos como la ausencia. Ojos que no leen donde el viejo refrán augura corazones que no sienten.

Y quizá ahora mismo el lector me acuse de trastocar refranes a mi conveniencia, pero el dicho que todos conocemos más que referirse a la vista debió haberse relacionado desde siempre con la mirada interior engrandecida por la lectura. Sin ella, las palabras y sus significados dejan de alimentar el pensamiento. Bien sabemos que los ojos no siempre ofrecen la mejor interpretación del mundo que nos rodea.

Y al mencionar esta frase es inevitable recordar el cartel colgado por Gustavo Alatriste en cada una de sus salas cinematográficas construidas en México durante la década de los setenta. Si la memoria no me falla era inevitable leer en los vestíbulos La moral se encuentra en los ojos de cada espectador, sin dar crédito alguno a la frase beauty is in the eye of the beholder, (la belleza se encuentra en la mirada del espectador), aparecida en un capítulo de la Dimensión Desconocida de 1965, donde tampoco se daba crédito a la sabiduría popular ni a Antoine de Saint-Exupéry quien ya había hablado de que lo esencial es invisible para los ojos y de que sólo puede verse con los ojos de la imaginación.

Y al reflexionar sobre las posibilidades que ofrece este alimento espiritual resulta evidente recalcar cómo la lectura languidece en nuestro país que no es el “país de lectores” anunciado por la publicidad como buen deseo oficialista y meta distante como un sueño. En paisaje tan nebuloso cobran mayor atractivo los afanes de los editores independientes que aquí y allá; tierra adentro o tierra afuera; centro absolutista o centro abierto.

Publican uno, o muchos números, en trayectorias sujetas a ventas heroicas, suscripciones pírricas, o becas institucionales que dan más alimento espiritual que ganancias monetarias. Cuando fui editor llegué a escuchar frases que dejaban entrever significados que entonces no advertía con claridad, pero que me llenaban de tristeza, alguna vez creí escuchar Te compro un ejemplar o una suscripción, pero no vuelvas a llamarme.

Quizá era sólo mi pésimo desempeño como vendedor lo que propició tantos golpes a mi entusiasmo entonces juvenil, pero si A Quien Corresponda, mi propia publicación, dejó de aparecer en el 2003, aún existen revisteros como acostumbran llamarse los héroes que ofrecen ejemplares literarios en una tierra que cada vez les resulta más ignota. Sobreviven y se empeñan en publicar sus revistas como si provinieran de una tierra extraña donde las bibliotecas y las librerías fueran tan abundantes como los buenos lectores.

Hace poco Raúl Hernández Viveros me hizo llegar diversos ejemplares de Cultura de VeracruZ, donde descubrí parte de la nueva época iniciada en el 2004 con la terquedad que afecta a los editores y la calidad que acompaña proyectos que debieran tener mayor respaldo del sector oficial o de la iniciativa privada.

Tengo ahora textos que hablan de la literatura sonorense, descubro poetas de las Islas Canarias y otros radicados en Andalucía, hay autores de andanzas probadas como Marco Tulio Aguilera Garramuño y Arturo Trejo Villafuerte, entre tantos otros colaboradores que sería largo referir. Cerca de ellos Irving Ramírez comparte mi pesimismo cuando habla de revistas y suplementos culturales, pero conforme tomo y reviso ejemplares de Cultura de VeracruZ, el viejo entusiasmo me lleva hasta los libros presentados por este sello editorial y es entonces cuando pronuncio un llamado a los lectores.

Por favor asómense a los blogs (http://cultuver.blogspot.com/ http://nuevaepoca.blogspot.com/), que mantiene Raúl Hernández Viveros, baluarte de este proyecto literario y dense tiempo para descubrir que en México el mundo de las publicaciones mantiene sus anhelos y trabaja para difundir cultura. Es tiempo de comprar suscripciones y solicitar el catálogo de los libros publicados hasta ahora. Y, si usted escribe, mande sus textos a Cultura de VeracruZ (Altamirano 35, altos, Xalapa, Veracruz, C.P. 91000), publicación que ofrece sus páginas a todos los jóvenes escritores de habla hispana que deseen formar parte de un proyecto que por sus hechuras y proyectos merece continuar. No dejen de visitar el sitio web de Literatura Virtual: http://www.angelfire.com/va3/literatura/.


*Escritor mexicano, 1956, que ha desarrollado su labor en diversos géneros literarios ganando varios premios. Entre 1985 y 2003 fue codirector de la revista literaria A Quien Corresponda, ganadora de 5 premios por la mejor publicación independiente en México (Premio Nacional Tierra Adentro 92-93 y 93-94 - Premio Nacional Edmundo Valadés 96-97, 98-99 y 99-2000). Además es miembro de la Asociación Mexicana de Ciencia Ficción y Fantasía y pertenece al directorio de las revistas tamaulipecas Mar Abierta y Umbrales.

Formó parte del comité organizador de seis ediciones del Festival Letras en el Borde en coordinación con el Ayuntamiento de Nuevo Laredo, Texas A&M Internacional University, el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, y otras instituciones desde 1998 hasta 2003. En el pasado diversificó su labor a otros campos como la enseñanza o el mundo radiofónico. Fue director de operaciones del Sistema Estatal Radio Tamaulipas y Director de Radio Universidad Autónoma de Tamaulipas.


lunes, 4 de mayo de 2009

La influencia mexicana

Por Alberto Hernández Vásquez*


Alumno del Cesver


En el libro La conquista biológica, de Noble David Cook, traducción de María Asunción Gómez, Siglo XXI, 2004, se mencionaron las primeras epidemias americanas. La de viruela de 1518-1528, la de plaga pulmonar, gripe: dolor de costado, 1530-1531, y la de sarampión de 1532-1533. Millones de antiguos mexicanos fallecieron por estas epidemias y hambruna. Los investigadores Angélica Mandujano Sánchez, Luis Camarillo Solache y Mario A. Mandujano, de varias universidades, realizaron estudios sobre las epidemias en el México antiguo, algunos aspectos biológicos y sociales. A partir del planteamiento de: “consultar el pasado de la medicina, ¿qué deseamos saber? La historia médica estudia la salud y la enfermedad a través de las épocas, así como la actividad y las relaciones humanas que tendieron a promover la salud, a prevenir la enfermedad y curar al enfermo. La enfermedad y las prácticas médicas son parte de la cultura y de la civilización.

El historiador médico que consulta el pasado desea conocer las condiciones de salud de una sociedad dada, en un tiempo específico. ¿Había muchas enfermedades?, ¿qué enfermedades prevalecían?, ¿la gente moría joven o muchos llegaban a edad avanzada?”.

Para Fray Toribio Motolinia, “Hirió Dios y castigó esta tierra”, con las siguientes plagas: viruelas, sarampión, hambre, esclavitud, tributos, explotación de minas de oro y plata, la edificación de la ciudad de México, y las ambiciones de los conquistadores. La reducción demográfica de los imperios indígenas representó el genocidio y el holocausto, con los cual se despojó de su memoria histórica y su valor humano a nuestros antepasados.

Se reconoció el brote de la influenza porcina en México. Al mismo tiempo, con motivo de la crisis económica mundial, se celebró el pasado 2 de abril, la reunión del grupo de G7 integrado por EU, R. Unido, Canadá, Alemania, Italia y Japón, se dieron 2 conclusiones fundamentales: La economía mundial necesitaba un cambio. El FMI destinaría 500,000 millones de dólares para ayudar a las economías emergentes, por lo cual se abrió un crédito para México de cerca de 50 mil millones de dólares. Después, Obama hizo una escala técnica en México, el 16 y 17 de abril.

En forma misteriosa, el 23 de abril convocaron a una reunión de emergencia, y el Secretario de Salud José Ángel Córdoba Villalobos aceptó en cadena nacional la aparición del virus de la influenza, y las medidas inmediatas como la suspensión de las clases a todos los niveles en el DF y el estado de México. El 27 de abril la empresa farmacéutica Sanofi Aventis anunció que inyectara 100 millones de euros en una nueva planta de vacunas y donaría 236,000 dosis a México, como apoyo al control de la enfermedad. La industria farmacéutica a nivel mundial tenía problemas financieros por la baja en la venta de medicamentos, igualmente sucedió con las fábricas de automóviles.

En vez de convocar a los investigadores para aclarar la situación se provocó la desinformación total, con el empleo de la retórica sobre los datos y hechos. Aunque aparecieron brotes en muchas regiones del mundo, en México causa estragos por la pobreza y miseria en que sobreviven 60 millones de compatriotas. La aprobación del más grande endeudamiento de México, hace días fue borrado de cualquier comentario, tampoco de los altos niveles de corrupción, trafico de influencias y la fragilidad de un sistema inmerso en la incertidumbre y deterioro nacional.

miércoles, 29 de abril de 2009

Pandemia divina

Bernardo Barranco V.

El temor a los efectos devastadores de epidemias ha estado presente a lo largo de toda la historia de la humanidad. Desde tiempos inmemoriales hemos sido azotados por epidemias que causaron catástrofes demográficas; desde la prehistoria han abundado explicaciones extravagantes, llenas de mitos, sólo hacia mediados del siglo XIX comenzó a aclararse la etiología de las enfermedades infecciosas, es decir, el conocimiento del papel patogénico de los microorganismos, y el descubrimiento de la coevolución del ser humano con los agentes patógenos.

La información sobre las epidemias en el mundo antiguo y en la Edad Media es poco clara, tanto en lo referente a la población de las áreas afectadas por las plagas, como respecto al número de víctimas. Ya el Libro de los Reyes de la Biblia alude a una catástrofe que se suscitó entre las tropas asirias que sitiaban a Jerusalén, en el siglo VIII aC; sin embargo, la gran pandemia del mundo occidental se desata durante el siglo XIV, cuando Europa se vio azotada por pestes y hambrunas. Falleció entre un tercio y la mitad de la población europea a causa de la peste negra, llamada así por las manchas oscuras que anunciaban su presencia. Ahora sabemos que la enfermedad era peste bubónica. Para la población eran signos de muerte, de rebeliones populares y de castigos por pecados cometidos, personales y colectivos, lo cual se traducía en pesimismo y desesperanza.

Las dimensiones de la catástrofe crearon la convicción de que la peste era un castigo divino por los pecados de la humanidad. Unos perdieron la fe, otros se entregaron a fanatismos y excesos religiosos. Muchos se unieron a los flagelantes, que creían purgar sus pecados y escapar al castigo del juicio final, golpeándose con látigos.

En el campo cultural se impuso una fascinación morbosa y grotesca por la muerte; abundaban los malos augurios, las profecías catastrofistas y predicciones apocalípticas. El historiador medievalista Georges Duby nos narra en su libro Año 1000 cómo el arte y la literatura se impregnan de lo macabro, así como la multiplicación de las imágenes trágicas de la confrontación con la agonía y danzas de la muerte.

La crisis de influenza en México ha estimulado ansiedades de miles de personas. Ya antes habían sido rehenes de las noticias cotidianas que dan cuenta de la violencia de la guerra contra el narcotráfico, la crisis económica y la inseguridad cotidiana que padecemos cotidianamente los ciudadanos.

Desde el pasado viernes 24 de abril, la ciudad de México ya no es la misma. Una de las más grandes megametrópolis del mundo, tan habituada a la vida agitada, llena de tráfico, de contrastes sociales, de inseguridad y personas apresuradas, parecía sobrevivir a todo; hasta el tedio político de dirigentes profesionalizados en pugnar y atacarse en rituales endogámicos. Sin embargo, el anuncio de la potencial amenaza pandémica del virus influenza porcina ha venido a cambiar el rostro y ánimo de una ciudad que históricamente había soportado hasta terribles desastres naturales como los terremotos.

Como consecuencia del miedo y angustia al contagio, surgieron imágenes inéditas en nuestra ciudad: tapabocas, calles y avenidas desiertas, teatros, cines y estadios vacíos, restaurantes sin servicio, hospitales llenos; habitantes de miradas fijas, rostros preocupados y una serena intranquilidad.

Empero, hay otro tipo de epidemias estampadas por la estupidez, la ignorancia e intolerancia. Han empezado a circular, en algunos grupos cristianos y católicos, interpretaciones que reciclan viejas nociones del castigo divino; sustentan que se ha despertado la ira de Dios como guía de razonamiento en torno a la acechante atmósfera endémica que nos ha invadido.

Según ellos, vivimos una punición aterradora, fruto de los excesos y colosales pecados cometidos por el conjunto de la sociedad. En blogs se pueden apreciar elucidaciones sobre la preocupante situación actual; se evocan pasajes de la Biblia, como el libro de Apocalipsis, donde Juan narra visiones de jinetes apocalípticos que traen muerte, hambruna, destrucción y plagas.

Me llamó la atención la pequeña procesión que se realizó el domingo pasado en la catedral metropolitana, que después de tres siglos se saque a las calles al Cristo de la Salud, protector de pestes y desastres naturales.

Grupos de la llamada derecha confesional señalan coincidencias, justo a dos años de que la Asamblea Legislativa del Distrito Federal aprobó la interrupción del embarazo, causando según ellos, más de 22 mil abortos, dicha concomitancia puede interpretarse como una señal del desagrado de Dios al atrevido atentado de los legisladores de esta ciudad para quebrantar la vida sagrada de inocentes.

Fundamentalismos, salvacionismos, maniqueísmos e intransigencias pueden resurgir, aprovecharse del actual clima de incertidumbre para persuadir y predicar que estamos sometidos a la anarquía del mal, ya que las costumbres y los hábitos morales se han relajado, y además porque se han desafiado las leyes de la naturaleza e incumplido los códigos de Dios. Hay que estar atentos con evangélicos neoapocalíticos y con el ayatolismo católico que ventajosamente quieran sacar raja de la emergencia actual, pretendiendo colonizar ansiedades sociales.

A los gravísimos problemas que enfrentamos no incrementemos el contagio del oscurantismo fanático, aquel impregnado por los pesimismos, la amargura y el reproche de que todo lo actual está mal por principio. Ya no estamos en la Edad Media, cuando, además de las pandemias, se propagaban los virus de las supersticiones, los malos augurios y los sentimientos de culpa. Grandes males aquejan nuestra nación como para sumarle las patologías religiosas de aquellos que invocan la ira de Dios.

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